A modo
de conclusión
Entonces podemos decir e inferir que el
prestigio encierra en sí, la antigua manera de los primeros grupos sociales de
destacarse a través de su caudillaje, esto hacía que aquellos que tenían ese
don de encauzar el grupo a través del mando, ya sea, por conocimiento, fuerza o
destreza, fuera el tal, el ícono de esa cultura y ejemplo a alcanzar. Cuando se
fueron subliminando las distintas maneras de poder, especialmente a través del
terror y el miedo, fueron apareciendo distintas formas de encauzar ese
prestigio que encerraban en si
estructuras ocultas de poder, que se han ido introduciendo por distintos medio culturales, ya sea la
educación, las costumbres, las diferentes relaciones sociales, hasta hacerlos
imperceptibles y tomar la sociedad esos valores como absolutos.
También reconocemos que todo prestigio
encierra en sí mismo los valores de un grupo social a imitar y que existe una
pirámide descendente y que en su base se encuentra distribuida de manera casi
informal, una serie de valores difusos que siempre están en consonancia con el
vértice de la pirámide, que es el grupo o los grupos sociales los que dan los
lineamientos para toda la estructura
hacia abajo.
En nuestra cultura occidental con una fuerte
economía de consumo, quienes tienen esos lineamientos serán las élites
burguesas que dominan el mercado y establecen las distintas maneras de
distribuir el poder desde él vértice hasta la base, a través de diferentes
medios culturales. Es muy común encontrar revistas de ricos o famosos, como
modelos a imitar, de acuerdo al éxito alcanzado, ese éxito ligado al
triunfalismo, es la forma sutil de dominación hacia los otros grupos sociales que
se ubican debajo de la pirámide, e irán imitando de acuerdo a sus alcances
económicos, esos lineamientos que desde arriba van bajando de la manera sutil y
continua ejerciendo todo tipo de coerción social, procurando y limitando toda
posibilidad de llegar a competir con el poder superior.
Por eso a medida que vayamos desandando o
desestructurando, desligando esa madeja de poder sutil y oculto, que a manera
de Foucault, decimos que son las estructuras invisibles que nos forman y refuerzan
nuestras conductas sociales, para que de esa manera la dominación nos parezca
imperceptible, pero en sí, las vamos reproduciendo para las generaciones
futuras sin darnos cuenta. Si vemos que una mamá que tiene a su niño en la
mano, está esperando, como en nuestras ciudades modernas, uno de esos
colectivos(autobuses) urbanos, llevando varios minutos en la parada, sutilmente
le va induciendo a ese niño el valor cultural de la espera silenciosa y
obligada, que es la forma de aceptar calladamente las imposiciones del medio (un
niño no tiene la suficiente estructura mental y física para soportar varios
minutos en una parada) y de esa manera reproduce una forma sutil de dominación,
así como la nieta o la madre que acompañan a su abuela a cobrar su jubilación,
en esas colas interminables para cobrar esa mísera ayuda, también van
transmitiendo a las generaciones futuras esas maneras sutiles de inducirles el
poder, aceptando cuando lleguen a esa edad los que les espera.
A modo
de entender lo anterior, sugiero que se lean los escritos primeros hasta el
actual para tener una visión del relato, y así tener una idea más cabal de lo
que quiero explicar a través de estos escritos, desde ya acepto sugerencias y
críticas, muchas gracias.