miércoles, 21 de octubre de 2015


Reflexiones para mis hijas


 

·         En la bondad no hay tensiones porque el mal pensamiento ha huido y solo se respira un aire de  paz.

·         Ni la cuadra tiene 100mts., ni todo lo que brilla es oro, ni toda palabra dulce esconde un afecto; tendrás que arremangarte si procuras la verdad como quien busca un tesoro.

·         “Nunca discutas con un necio, alguien no podría notar la diferencia” (ésta no es mía)

·         Lleva siempre hija en tu bolso o en tu cartera, una birome o un lápiz y un papel, uno nunca sabe cuando te puede visitar una buena idea o una bella reflexión, sino la escribes pronto te abandonará.

·         Camina siempre erguida con la frente en alto pero no tanto porque puede que te lleves por delante las ramas de los árboles.

·         La sencillez es hija de la humildad y pariente cercana de la simpleza.

·         No desees los manjares ni los bienes de los otros, te asombrarías de como algunos fueron adquiridos.

·         Escribe todo lo que piensas pero no divulgues todo lo que piensas, alguien puede llegar a creerte sabia.

·         Siempre hacer el bien requiere de nuestro esfuerzo, el mal es continuar con la inercia.

·         La miseria del hombre no depende de cuánto posea sino de lo que utiliza para otros lo que posee.

·         “ Quien se defiende se disminuye” Danton

·         Lo más triste y asombroso no es darse cuenta lo necio que uno puede llegar a ser, sino en descubrir que es más necio de lo que uno pensaba o creía que era.

·         Nunca dejarán de asombrarte dos fenómenos del ser humano, por un lado, su capacidad creadora, su espíritu innovador, la muestra de su inteligencia y por el otro, su infinita capacidad para realizar cualquier acto de maldad.

·         Prefiero el odio manifiesto al amor oculto, detesto todo tipo de cariño hipócrita, prefiero la afrenta pública que es más sincera.

·         El que nada debe nada teme y si nada teme ha logrado la paz en su corazón, ha conquistado su propio ser.

  Puedo decir como decía Pablo Neruda en sus memorias: “Confieso que he vivido”

O puedo decir como dijo Ernesto Cardenal en alguna oportunidad: “…me arrepiento de casi todo en la vida” o como Silvio Rodríguez en una de sus canciones”…los amores cobardes no llegan a amores se quedan ahí”.

Pero lo que no puedo decir es tu nombre sin que te nombre el corazón.

Un torrente, una sangría, una corriente, un río de sensaciones cuando te pienso. Pero si alguien dice un: ”Te amo”, sincero, del corazón, puedo dibujar un mundo en una bella canción.