El concepto de libertad
Ésta
concepción de la libertad, ¿ de dónde viene? .Concebida como tal, tiene su
origen en la literatura judeo-cristiana, en la misma concepción que Dios tiene
del hombres. Dios concibe al hombre como un ser libre pensante, si Dios, por
ejemplo, deja que el hombre gobierne o se organice en el mundo a través de la
política, aunque ésta muchas veces esté en contra de sus principios, es porque
Él no quiere inmiscuirse en la libertad que Él mismo le ha otorgado. Cuando
decimos que hay un solo Dios, que es el mismo para todas las religiones
monoteístas, estamos delante de un grave error, por lo menos desde la
concepción de la idea de Dios que tiene las religiones judeo-cristiana, digamos
desde una comprensión genuina, la iglesia católica por ejemplo, erra en esta
concepción, no así la judía y la evangélica, este concepto es mas bien
teológico y no es justamente de este tema el que quiero tratar, en todo caso
los libros de teología ayudan mejor a entender este concepto, por ejemplo el dios
musulmán o Alá no tiene nada que ver con el concepto de Dios de la tradición
judía, Dios no nos ha atado a reglas, preconceptos hasta ciertos ritos que
están más cerca de la superchería, más que de una genuina búsqueda o encuentro
con un ser superior, por eso para el hombre, especialmente occidental, el
concepto de Dios y libertad están ligados, unidos. Los primeros pensadores
humanistas y reformadores lo entendieron así, rescatando el concepto de San
Agustín, de un Dios que nos da un libre albedrío para elegir el camino a seguir
en nuestras vidas, para llegar a la concepción actual, la concepción occidental
por supuesto del pensamiento, ha seguido ese derrotero siguiendo este precepto.
Ahora
bien, ¿Que es la libertad concebida como tal? Es por ejemplo, ¿hacer lo que yo
quiero? O es más bien, ¿saber lo que yo quiero?” Hacer lo que yo quiero”,
denota una irresponsabilidad, un cierto infanticidio conceptual, el hacer lo
que nosotros queremos sin mediar las consecuencias solo nos llena de vacío y
frustración; en cambio el “saber lo que yo quiero” es gobernar responsablemente nuestros deseos
ubicándolos en un marco general de respeto al otro, a mi prójimo, usamos
generalmente esa terminología “ mi libertad termina donde comienza la del otro”
, parece ser cierta de alguna manera, pero nunca sé donde en realidad termina
la libertad del otro en mi, ¿Cuáles son en realidad, los límites de la libertad
del otro?, es decir que lo que yo entiendo por libertad puede ser muy diferente
a lo que el otro piensa o desarrolla su propia libertad, para comprender este
concepto es muy acertado la manera que abordó el tema de la libertad, E. Froom
en su libro “El miedo a la Libertad”, ahí nos hace ver como el hombre ante la
incertidumbre de su futuro, su descubrirse frágil ante la realidad, las
circunstancias aterradoras de la guerra, o en otros casos, como pude ser
catástrofes, cataclismos, situaciones
que lo sobrepasan, las consecuencias mentales que dejan posteriormente, luego
de tanto dolor e impotencia, en su afán de seguridad y protección se aferran a
tiranos o cualquiera que les pueda prometer una cierta estabilidad a cambio de
perder incluso su propia libertad.
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