lunes, 18 de septiembre de 2017



¿Qué es el arte? (2da Parte)
  Por lo tanto el arte debe ser liberador, no existe arte sin libertad, el arte libera, muestra aquello que está oculto en nuestro interior, lo que está aprisionado, lo que está oculto a la simple vista, lo que está oculto en la sociedad, el arte, es arte liberador, es parte de la libertad del hombre, no existe mayor expresión de la libertad sino en el arte, por lo tanto el artista es un ser libre por naturaleza.
Ahora entiendo que sea difícil a algunos de comprender esta concepción del arte, ya que nos hemos embuidos desde nuestro nacimiento de mensajes subliminales de lo que podemos entender por arte y eso no nos permite muchas veces analizar fríamente, y decirle a uno: prostituto, no es muy grato que digamos, pero es una actitud muchas veces que tomamos como creyendo que eso es lo correcto, o es más, lo que el medio en que nos movemos (sociedad occidental) tiene como valores, en este caso la valorización del arte.
 Si tomamos el caso, casi emblemático de lo que es el arte y el artista, de  Vicent Van Gogh, por ejemplo. vivió en una pobreza a veces extrema, en su búsqueda, en su búsqueda de la ansiada libertad, en su camino,  en su descubrimiento, sin que sus cuadros hayan tenido ningún valor para esa sociedad, en ese momento, ¿Quién los empezó a valorizar? ¿Quién les dio el verdadero valor? ¿Su hermano, su amigo, sus conocidos? Los que de alguna manera recibieron los beneficios del comercio de sus cuadros, sin que él hubiere recibido absolutamente nada de todo eso, ni siquiera el reconocimiento muchas veces de sus pares. ¿Eso lo deja de ser un artista? ¿Yo como artista necesito el reconocimiento de mis pares para escribir, lo que escribo? Por supuesto que valoro las críticas y aprendo, tomo de ellas lo que considero que me sirve para seguir escribiendo lo que yo quiero, eso no me amedrenta, ni me quita las ganas de escribir, ni tampoco vivo de los elogios, que son pocos por supuesto. Que sea popular o no, no deja de ser artista, porque el artista vive en el arte y el arte vive en el artista, no necesita más que eso, sino sentir la libertad para expresarse, le puede gustar a uno, a dos, a miles, a millones, o no le puede gustar a nadie, y eso no lo deja de ser un artista, por eso quien hace arte vive completamente feliz de lo que hace, no puede ni debe recibir ningún tipo de presión, solo si eso lo lleva a su más profunda inspiración, puede que se lo acepte, yo no escribo para las masas, no escribo para ser popular, escribo porque necesito escribir, y mi felicidad es poder hacerlo, no busco reconocimiento, yo me reconozco en lo que escribo y eso me basta y hasta me sobra, y esa paz y esa tranquilidad no la va a dar ni un millón de dólares, aunque bien me vendrían, ni nada, solo Dios puede darme esa tranquilidad, y eso me basta, y hasta a veces me sobra.

jueves, 14 de septiembre de 2017



¿Qué es el arte?
 Ésta pregunta me ha perseguido por muchísimos años, siempre queriéndola resolver, pero nunca me dejaba conforme ninguna definición o concepto, que por lo general escuchaba o leía,   y esa pregunta seguí flotando en mi cabeza : ¿que era en definitiva el arte?.
 Una de las más comunes de las definiciones, es la que confunde arte con cultura, ésta última, engloba al arte, pero no toda cultura es arte, defino como cultura a toda manifestación del pensamiento, costumbres y producción, ya sea artística o no, de una sociedad, en un tiempo determinado, que la caracterizará o la identificará de la misma en otro tiempo dado, y ésta misma, con otras sociedades contemporáneas en otras latitudes o regiones.
Definido lo que es cultura, paso a definir lo que para mí, o lo que he pasado a definir como arte, esto, de ninguna manera quiere crear ningún tipo de polémica, o considero a otros conceptos, o definiciones de arte, que pueden ser muy valorables para un determinado grupo de personas o grupos sociales, es más, lo entiendo y  lo comprendo enfáticamente, sabiendo que nadie puede escapar de su tiempo y de su cultura.
Tengo que empezar a definir lo que hoy entendemos por arte, o lo que conocemos por arte.
  Hace no pocos años  atrás algunos colegios de enseñanza media, se los denominaba “escuela de artes y oficios”, eran establecimientos que se enseñaban cualquier tipo de oficio, especialmente con salida laboral inmediata, estos fueron muy comunes en el primer gobierno peronista, estamos hablando de la mitad del siglo XX, donde era necesario generar mano de obra para un país que se estaba industrializando, y necesitaba la capacitación necesaria de los jóvenes, y así  introducirlos al mercado laboral, el que se abría en ese momento, un momento particular de la historia, no solo de Argentina sino de la Humanidad, que creía que el progreso y su vanguardia, solucionaría los problemas coyunturales y hasta estructurales de toda sociedad, bastó un par de años más para que este llamado progreso nos llevara a la encrucijada que nos encontramos ahora: ¿seguimos creyendo en este tipo de progreso, o debemos cambiarlo por otro más inclusivo, más orgánico, más acorde con la naturaleza y su cuidado…? Estas escuelas enseñaban oficios como, carpintería, electricidad, mecánica, tres ramas de la industria necesarias para el crecimiento económico de un país en ese momento, y lo del arte quedaba para algunas materias, que ampliaban o ocupaban un espacio no convencional en la currícula de la enseñanza de ese tiempo, como podían ser la música y las bellas artes (pintura, escultura, grabado).
 Ya casi a finales del siglo XX el arte y los oficios se separaron definitivamente para ya nunca volverse a unir, y cada uno siguió su propio destino.
 Ahora entiendo que todo arte es “pequeño burgués”, con esto que quiero decir,  que para mí, lo que conocemos como arte hoy, tiene su origen en una concepción misma  de la sociedad pequeña burguesa, con sus fines y sus destinos, aunque este término viene desde el mismísimo materialismo histórico,  o de una dialéctica marxista, a mi me es necesario emplearlo para entender sus procesos como una construcción social.
 Por eso creo que lo que hoy conocemos o entendemos por arte, la mayoría no lo es, creemos que toda manifestación artística es arte, pero no lo veo así. Si comenzamos a ver, existe una elite que determina que es arte y que nos es,  y esta elite, a su vez va marcando el camino por donde debe andar un artista para considerarse a sí mismo como tal. En una sociedad burguesa evidentemente tendrá todo arte, una visión burguesa, el éxito del artista va a estar enmarcado por la manera en que él se ha adaptado a su medio,  y de acuerdo siempre a los canones establecidos por esa elite, al salirse de esos canones ya no estaríamos hablando del artista y de su arte.
 Dos cosas son importantes tener en cuenta en esta concepción, que arte y artista no van separado, sino que están íntimamente unidos, amalgamados,  y uno no existe sin el otro y viceversa, por lo tanto, como en una construcción, la obra de arte, lleva tiempo, esfuerzo, imaginación, trabajo, creación… un arquitecto cuando termina su obra, casa, edificio, etc. se admira a si mismo, de que aquello que había imaginado y pensado en un plano, definitivamente se concretó, tal cual es la obra de arte, el primero que se admira es el mismo artista, por lo tanto, la obra de arte es personal, puede en algunos casos ser colectiva, sería lo ideal, ¿Esto quiere decir que el arte es egoísta? Y si en parte debe ser así, es el artista, y acá aclaro porque arte y artistas están tan unidos y amalgamados porque son uno solo, yo como artista no puedo vivir del arte, porque yo vivo en el arte, no me puedo separar de ella, porque estoy en ella, soy un poco yo mismo en ella, ¿ y eso tiene precio? ¡Imposible!, no hay precio para una obra de arte, porque sino yo mismo me estaría vendiendo , la puedo regalar, compartir, pero nunca vender, esto es lo que es lo que consideramos arte hoy, una mercantilización de una producción, que llamamos artística, o lo que llamo la prostitución del arte, esto es muy fuerte o puede parecerle alguno y se pueden enojar por esto, ¿Pero que pensaría  si uno de estos ídolos contemporáneos (artistas), tomemos el caso de un cantante, la compañía discográfica que lo contrata por tantos pesos, lo obliga a sacar un disco todos los años, el cual tiene que salir a pagar a otro artista por supuesto que nosotros no conocemos, para que le haga más canciones porque él o bien no tiene tiempo con todas las giras, o bien no anda muy inspirado, algunos por esta presión se han hasta suicidados?, ¿Es esto arte?, ¿Son estos verdaderos artistas, o siguen una corriente que les exige estar a la altura de las circunstancias?. Tomo la música que es lo más común, pero pasa lo mismo en otras artes con la pintura, donde las galerías exigen tal o cual corriente o cual estilo, como si tuvieran ellas las tendencias del momento como una moda.
Una obra de arte debe su nombre, porque además de todo lo que implica y explicaba anteriormente con su nombre, debe ser original, debe ser única, como la creación de un ser humano para Dios, es único e irrepetible, no puede ser algo en serie, algo común,  es esa  originalidad que la caracteriza a una obra de arte, y porque pongo a Dios en este concepto, porque la Biblia dice, que Dios hizo la creación en seis días y el último día descansó, no solo porque toda obra de arte lleva esfuerzo, sino que uno toma distancia, como hizo Dios con su creación, y la contempla con éxtasis, con gozo, con alegría,  por eso cuando hacemos arte,  que es lo que más nos hace parecido a Dios, exaltamos a Dios y a su creación, todo arte debe ser una manifestación de su Gloria, no hay nada más parecido a Él cuando hacemos arte, y eso nos debe llenar de Paz, por eso es que el arte no se puede vender, porque lo recibimos de Él, todo arte es un regalo de Dios, y uno debe regalarlo como tal ¿y de que vivo se preguntaran? Pues de los oficios, para eso fueron creados.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Hoy viernes, como cualquier viernes de cualquier semana, de cualquier mes, de cualquier año.
Es viernes, ¿ y que?, me pregunto, como tantas preguntas absurdas que me hago, y si, y no pasa nada.
 Solo reminicencias,
 que es lo único que me queda del pasado.
Recordar, recordar el olor a perro mojado con la lluvia,  por ejemplo,
el perro comiendo mandarina, que no es el mismo perro de antes.
 La olla hirviendo, en la hornalla, humeante, una olla como para un ejército, si apenas somos cuatro me digo.
 El olor a mate cocido, poniendo mis pequeñas manos alrededor de esa taza de loza caliente, en esos inviernos helados, casi congelados, aterido, con el vapor que sale de mi boca, y jugar con él, como si me fumara un Benson y Hedges, y disfrutar con eso, como si respirara profundamente ese humo y besara a Marilin Monroe.
 Las tarde de damas, de cartas, de trucos, de "El estanciero", soñando ser propietario de Buenos Aires la provincia más cara, el ruido de la pelota golpeando en la pared del vecino en plena siesta, y nunca me dijo nada, y ahora me doy cuenta cuanto molesta una simple pelotita de tenis golpeando en mi pared.
 La caída de la tarde y salir a la vereda para verte salir, y mirarte, como si mirara la más hermosa princesa de los cuentos, y no animarme ni siquiera a decirte: Hola. Solo un ademán del que solo somos complices los dos, que significa  tal vez ese hola que no me animo, o algo más, pues nunca lo sabré, y ya poco me interesa, pues el tiempo que pasa, y sus circunstancias pasan en ese momento y no vuelven más, y tuve varias tardes, quizas miles, pero no me anime y quedó flotando en el pasado, ese," tal vez".
 El ruido de la lluvia cayendo por la galería, el ruido de los carros por las calles de tierra, los vientos de agosto y sus tierras traídas de no se donde, las carreras de bicicletas, las caídas de esas carreras, los partidos interminables de fútbol, el ruido de los chicos en el recreo en el patio del  primario, el olor de las vacunas, haciendo esas colas para que me ingerten en el brazo una de esas cosas, y ese olor que me atravezaba el estomago, como becerro quien va al matadero y no tiene posibilidades de escapar, escuchando los gritos y aullidos de los que van adelante y salen llorando, y uno pide fuerzas de no se donde para no sucumbir al dolor y a la situación,.. apenas un  ¡Ay! y salir, ante la mirada atónita de los que van a pasar por el degolladero pronto.
 El guardapolvo sin botones, y los retos de mi madre, no entendiendo, si me los había puesto o repuesto solo la tarde anterior, pero no pudieron escapar de las garras del dos, tres cacho, y se perdieron en ese patio sembrado de botones, de todos los tamaños y medidas, como esperando ser rescatados por sus dueños...y ahí permanecerán por la eternidad, hundidos en la tierra de sus sueños, perdidos, descoloridos, putrefactos, todavía hoy muy de vez en cuando suelen aparecer a la superficie y reclamar a su sus dueños su rescate.
Hoy es viernes, como cualquier viernes, de cualquier semana, de cualquier mes, de cualquier tiempo.

viernes, 1 de septiembre de 2017

¿Que es la verdad?

 Buena pregunta. Hace unos días escuché una canción donde decía que tu verdad está bien y la mia también, mas o menos esa era la idea, y es muy común pensar actualmente que no existe verdad absoluta sino que todas son relativas. Ahora pienso. si son relativas entonces no son verdades, ¿como una verdad puede ser relativa? Imposible, no es verdad, porque la verdad en sí asume en su mismo concepto una totalidad, una certeza que no puede ser negada. Esta idea surgió a partir del descubrimiento o en base a la creación de la teoría de la relatividad, de Einstein, que no tiene nada que ver con la relativización de la vida, y se le agregó este concepto a todo lo que en realidad no tenemos certeza de nada,  y se lo aplicó a todo tipo de ciencias, hasta la ciencias sociales se plegaron y hoy es una normalidad que se trate de relativizar cualquier cosa. El hombre en si encontró una cierta paz a su incertidumbre vital con este concepto, una gran solución a sus conflictos existenciales.
 Ahora digo, si tu verdad esta bien y la mía también, ¿donde está la verdad entonces? Todas son verdades. o sea por consiguiente todas son mentiras, por lógica dos verdades no pueden cohexistir, ya que si una es verdad, la otra por consiguiente es mentira, y si yo tengo la verdad, lo que tu pienses o digas es mentira, ¿ no sería así?. Pero si tu verdad es la que sirve, entonces la mia es mentira, por lo tanto, no puedo quedarme con una mentira, y tengo que aceptar tu verdad, por consiguiente, es lo que debo hacer, por lo tanto, la verdad nos cambia, nos transforma, nos ayuda a crecer, a tener una visión más clara de la vida, eso es la verdad, toda verdad debe transformar, cambiar, llevarnos en otro rumbo, cambiar nuestro sentido, hacia donde íbamos o pensábamos.
 Hay un caso muy emblemático que pasó en un edificio, en la ciudad de Buenos Aires, muy mediático, donde un portero fue acusado de asesinato, hasta ese momento ninguno sospechó de este individuo, cuando se empezó a aclarar la causa, la gente del edificio comenzó a cambiar de opinión, la verdad los expuso, habían creído en una mentira, tomo este caso, como hay miles, lo que trato de decir que la verdad, nos  cambia, nos da una nueva perspectivas de las cosas, que la verdad muchas veces está oculta a nuestros ojos, pero eso no significa que no exista.
 La ciencia debería cambiar este concepto de verdades relativas por el de: "cierta certeza de algo", pues lo que tiene la ciencia no son verdades, porque la verdad es una, indivisible, y no la podemos en nuestra mente finita abarcar, nos acercamos cada vez a esa verdad, pero ante un nuevo descubrimiento, que puede derrumbar esa antigua teoría por una nueva, y esa verdad de la que creíamos se nos hace añicos y debemos cambiar nuestra opinión de lo que pensábamos sobre cierto tema o cosa.
  Cuando Dios no dice a travez de Jesús, yo soy el camino, la verdad, y la vida, ( San Juan 14:6) tres conceptos también indivisibles, nos está dando una solución, la solución definitiva a nuestra busqueda insesante de la verdad, lo que está encerrando este concepto es que Él es el Todo, y continua..."nadie viene al Padre sino por mi"... no nos deja ningún tipo de incertidumbre. Dios nos aplaca la búsqueda y nos deja definitivamente tranquilo, si encontramos a Jesús, lo tenemos todo, ya no hay incertidumbre...sin esa verdad no hay Paz, por lo tanto es seguir buscando un rincón en una casa redonda, no lo encontrarás...Pero esto es un don de Dios, y solo por su Espírtu lo podes hallar, Él está a la puerta y llama...Hoy es el día se salvación...no dejes pasar este momento para ir al encuentro de tu Dios.