Es mejor la belleza interna que la externa, pues esta última tiene fecha de caducidad, mientras que la otra te acompañará toda la vida. A ti te digo joven, no te cases por la belleza, por su aspecto físico, conócela más a fondo a esa persona, date tu tiempo, es mejor que de entrada no te guste una persona y que te sorprenda bien desde su interior, mostrándote un corazón puro y agradable, que dejarte llevar por el impulso de una noche, de un momento, de un encandilamiento de su belleza, eso te llevará a un camino, que muchas veces no tiene regreso, o por lo menos el regreso será doloroso. Dejarse asombrar por el amor, es mejor que dejarse encandilar por la pasión, con el tiempo se valoriza mas.
Conocí el caso de un antiguo compañero de trabajo, encandilado por la belleza de su mujer vivía y la admiraba todos los días, pero un día yendo de vacaciones a Chile, según él me contaba, tuvo un accidente grave en su auto, y fueron hospitalizados con su mujer, con el tiempo él se recuperó bastante bien pero su mujer quedó desfigurada, luego que los vidrios del auto le habían cortado todo su rostro, su belleza había desaparecido, y lo que pasa siempre, con ella también se pierden otras cosas, especialmente el carácter, si tú nunca te propusiste en tu vida a desarrollar mejores cualidades que la belleza y a conservarla, eso de seguro pasará. Él comenzó una doble vida, ella perdió su carácter apacible y se transformó en otra persona, gruñona y de mal carácter, la convivencia se hizo insostenible. Piensa que la belleza tiene un tiempo a igual que la juventud, mira las cosas que trasciende, esas son las que te darán mayores satisfacciones, busca como tesoro las cosas trascendentes, no pongas tus miradas en las metas de este mundo, crea tus propias metas, disfruta de los pequeños logros tanto como los grandes, pues sino nunca vivirás feliz, date el tiempo necesario, tomate tu tiempo, todos tenemos tiempos diferentes, todo está por descubrirse, busca, investiga, explora, incluso a ti mismo, pon en práctica lo aprendido, se hacedor más que decidor, ten misericordia de ti mismo en primer lugar para ser misericordiosos con otros, la felicidad se construye y se lo hace todos los días.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario